Aquí va una historia donde quizá haya algo que ayude a alguien en mi lista.
Esta mañana me encontré con una «vieja» foto de 2018, que me hizo mi mujer, donde se me ve encima de un escenario tocando trompeta con la orquesta con la que trabajaba en ese momento, y he vuelto a revivir emociones que han permanecido dormidas los últimos 6 años.
Si tienes curiosidad por ver la foto, al final te la dejo.
Pero la foto no es lo importante.
En ese momento llevaba tres años desde que había tomado uno de los cambios más grandes de mi vida… y estaba a punto de suceder otro.
Verás…
En 2015 estaba tan quemado del trabajo comercial que hacía (desde 2009), en gran parte por la situación que vivía en la empresa en la que estaba, que decidí dejar TODO porque no podía seguir así.
No sabía qué haría después. No tenía ningún plan. Solo quería escapar.
Durante el siguiente año fracasé en los intentos de buscar trabajo estable.
Lo máximo que saqué fue reventarme una rodilla subiendo y bajando escaleras en un palacio-restaurante, llevando bandejas de platos de comida como loco.
Subsistía dando clases particulares de trompeta y viviendo de los no muchos ahorros que tenía.
Pero un año después…
El dinero estaba a punto de esfumarse por completo.
Y literalmente no tenía nada, salvo una necesidad enorme de no sentirme un fracasado y refugiarme en casa de mi madre.
Así que decidí hacer otra apuesta arriesgada:
Dedicarme a la música (cuando no tengo estudios profesionales, siempre fue un hobby). Y como se puede ver en esa foto, lo conseguí. Durante tres años estuve cumpliendo uno de mis sueños, disfrutando como un niño, viajando a casi toda España y otros países, viviendo experiencias que jamás olvidaré.
Pero poco después, en el mismo año de la foto, decidí hacer la tercera gran apuesta de mi vida profesional…
Dejar de nuevo todo eso por lo que me había esforzado tanto.
Ese sueño está muy bien pero no daba suficiente dinero y no podía conseguir estabilidad ni formar una familia. Así que después de esa temporada, al mismo tiempo que me formaba por primera vez como copywriter, dejé mi última orquesta y me lancé de nuevo al mundo de las ventas, esta vez con mi propio negocio.
Y hasta hoy.
Cabe recalcar que no me arrepiento de absolutamente nada. No hay buenas ni malas decisiones. Solo importa el «qué haces después». Nunca tuve ninguna seguridad de nada, actué a pesar de mis miedos.
Hoy me volví a encontrar con esta foto y estaba pensando en algo…
En la vida, la recompensa siempre se encuentra al otro lado de ese miedo, la incomodidad y la inseguridad.
Lo tengo clarísimo. Es lo que me he demostrado una y otra vez.
Así que si en algún momento necesitas tomar una decisión importante, de verdad, no te guíes por lo que tu cabeza te dice que es correcto o lo más sensato.
Haz lo que de verdad quieres hacer.
No sé si esto será relevante para alguien.
Pero lo cuento por si quizás hay personas que estén atravesando una situación difícil, incómoda o que simplemente no quieres con su negocio ni con su vida.
Si es tu caso, me gustaría poder ayudarte a buscar una salida.
Todo lo que he estado en mi negocio ahora es para poder vivir la vida que ninguno de mis otros trabajos me permitió tener, y para conseguir el tiempo que necesito para poder permitirme viajar de vez en cuando, cuidar de mi familia y hasta (próximamente) tocar trompeta de nuevo, aunque solo sea por placer.
Así que no importa cómo sea tu rutina ahora.
Si necesitas estar más conectado con lo que haces, proyectar mejor tu valor, brillar más ante las personas que te necesitan, para tener más espacio para ti y centrarte en lo que más te importa, obviamente ganando más dinero por el camino…
No necesitas poner toda tu vida patas arriba ni tampoco ser la persona más valiente del mundo.
Solo necesitas construir un buen sistema donde todo fluya y tenga un porqué.
Uno que responda a TUS necesidades, no las de nadie más.
Si alguien como yo, sin ningún talento especial para ello, lo ha conseguido, ¿por qué tú no?
Si te gustaría que exploremos juntos si existe la posibilidad de ayudarte a conseguirlo, haz clic aquí.
Iván Orange.