La «técnica» de copy para hacer que el lector se obsesione tanto con tu producto que no se lo saque de la cabeza hasta que lo compre

No sé muy bien cómo va a salir este email.

Lo estoy escribiendo a las 7:37 de la mañana y se enviará poco después.

Me siento muy espeso, impreciso, lento. Llevo varias noches durmiendo bastante poco (y mal) porque a Avril le da por llorar.

No le pasa nada, solo quiere dormir como a ella le da la gana.

Esta misma noche me tuve que levantar, cogerla en brazos y hacerla dormir cantándole y dando vueltas por la habitación.

Con un ojo cerrado y otro abierto, tratando de no perder el equilibrio.

Total, que todo esto hace que me falte claridad.

Así que como no sé muy bien de qué tema hablarte, escogeré uno sobre la marcha.

A ver, ¿qué tengo por aquí?

Tengo por un lado «claridad» y quiero hablar sobre una técnica de copy efectiva…

(Pensando)



(Pensando)



(Pensando)

(Ah, vale, bien. Eso podría funcionar, sí. Por lo menos inténtalo. Si no te queda bien, siempre puedes echarle la culpa al cansancio).

Ya lo tengo, disculpa.

Mira, unos días después de Reyes, fuimos a casa de mi madre a merendar.

Y nos llevamos los juegos de mesa que les habíamos regalado a Matías y Lissa. Uno se llama Mysterium y el otro Dixit Odissey.

Los dos son parecidos porque se basan en cartas con imágenes muy extrañas.

Imágenes que no tienen un significado claro… porque el significado depende de quien las mira y cómo las interpreta.

Pero me voy a centrar en el Dixit porque sucedió algo divertido.

Estábamos jugando la primera partida, y yo iba perdiendo.

No acertaba una con el significado de las cartas que iban saliendo. Pero hacia la mitad de la partida, sucedió algo que me permitió adivinar muchas más cartas de los demás.

Y hacer que muchos menos adivinaran las mías.

Poco a poco, fui escalando posiciones y al final terminé ganando la partida.



¿Qué es lo que hice?

Fácil, cambié el tipo de visión que tenía sobre las cartas ajenas, y la visión que quería proyectar sobre las mías, para hacerlas más o menos complicadas de adivinar a mi antojo.

Claro… que si no conoces la mecánica de Dixit quizá esto no te diga nada.

Pero tiene una relación directa con lo que ocurre en el copywriting.

Y fue algo que ya enseñó el gran Jim Camp en su momento:

La VISIÓN es la clave.

En cualquier venta y cualquier negociación.

Y no olvidemos que el copy al final es una negociación mental entre el vendedor y el comprador.

El problema que tienen muchos, muchos textos, es que

Les falta una visión clara.

Solo sueltan datos y argumentos sin tener un significado concreto.

Y claro… dejan que el lector tenga que interpretar lo que quiere decir el texto.

Si eso sucede… el copy está destinado a fracasar.

Saber crear visiones claras es una de las «técnicas» que más cuesta aprender al principio, pero de las más efectivas que existen.

Puede hacer que la gente compre productos que no sabía que existían…

O incluso que creían que no necesitaban.

Tiene el potencial de influir en las decisiones y comportamientos… derrumbar creencias y cambiar la psicología de una persona.

Obviamente es algo que se puede usar para el bien y para el mal.

Y en mi coaching Copy en Bandeja te guío y oriento para que sepas crear — éticamente — ese tipo de visión en tus textos que hará que la única solución viable sea…

Comprar.

Lo cual te dará una ventaja enorme en el «juego» y podrás remontar a tu competencia, a los precios bajos, los clientes malos y los textos sin chispa.

Eso sí, tendrás que usarla bajo tu propio riesgo.

Para aprender esta fabulosa técnica (y poder avanzar en tu carrera de copywriter) pasa por el enlace:

https://www.ivanorange.com/CopyenBandeja

Iván Orange.

P.D: Al final creo que ni tan mal el email oye.
Pero igualmente creo que necesitaré dormir un rato en algún momento del día.

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