Están convirtiendo la comunicación en una pizza con piña.

Quiero comentar algo que me está preocupando cada vez más:

El lenguaje inclusivo.

Como todas las ideologías que se basan en promover intereses que no tienen ningún sentido y que critican (presuntas) injusticias que no se pueden demostrar o que no tienen argumentos sólidos…

Está destinada a perjudicar mucho más de lo que beneficia.

Igual que la pizza con piña.

Por ejemplo:

Se están cargando el lenguaje inventando normas absurdas que hacen que la comunicación sea más compleja.

Están cambiando los libros del colegio para adoctrinar a los niños.

Difunden odio, desprecio y rechazo a todo aquel que no acepte sus normas, así que más que inclusión, predican un autoritarismo barato.

Y en definitiva…

Están convirtiendo nuestro idioma en algo amorfo, incómodo y muy poco práctico, haciendo que la conversación pierda todo el atractivo.

Obviamente a ciertos partidos políticos y entidades les viene genial que se le dé bombo a este tema porque eso distrae a los ingenuos de temas mucho más importantes.

Por supuesto, esto puede llegar a afectar negativamente al copywriting.

Imagina que todos los textos de venta, emails y promociones se empezaran a escribir de la siguiente manera:

«Nuestra metodología de entrenamiento canino y canina está diseñada para que cualquier dueño o dueña de un perro o perra consiga entender por qué se porta mal, ladra a todo el mundo y quiere morder a cualquier otro perro o perra que se encuentre por la calle… y ayudarle a construir nuevos hábitos que solucionen esos problemas en dos semanas.

Te enviamos a casa un adiestrador o adiestradora especializado o especializada en psicología canina. Él o ella estudiará personalmente tu caso y te diseñará un plan de acción.

Supervisará todo el trabajo una vez por semana (presencial) y a través de email podrás preguntarle o preguntarla todas las dudas que tengas.»

Es un ejemplo un poco malo pero suena asqueroso y aburrido igual.

Apuesto a que el 99,9% de las personas no hablan así en su día a día, por lo que comunicarse así es hacer el ridículo.

Preocuparse por eso es perder el foco.

El foco es saber lo que necesita y lo que quiere oír esa persona.

Y lo que necesita y quiere oír esa persona es lo único que tienes que saber para vender.

Y puedo ayudarte con eso aquí:

www.ivanorange.com/Copywriting

Keep moving.

Iván Orange.

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