Este post es una serie de emails tutoriales que cubrí en mi lista, aquí te indico cuál es el tema del que hablé cada día).
(Lunes): ¿Con cuántos leads vivo de mi lista?
Normalmente me abstraigo de hablar de números crudos.
Es decir, facturación, ganancias, tamaño de mi lista… lo que sea.
Hay una buena razón para no hablar de esas cosas, y al mismo tiempo una buena razón para hacerlo – con el contexto adecuado.
La razón para no hacerlo es que casi todo el mundo interpreta los números de la manera equivocada.
Se queda en lo superficial de la cifra, y en el pensamiento o la emoción que esa cifra despierta en ellos.
Dicho de otra forma, se vuelven esclavos de sus creencias sobre el dinero.
Y juzgan todo lo que ven ahí fuera según sus creencias (normalmente limitantes).
Aunque su problema real no es ese.
Es que ven a su audiencia, su lista o sus seguidores como números también, no como un activo, que es lo que realmente son.
Y precisamente el hecho de que no vean a su audiencia como un activo es la razón por la que me apetece sacar este tema a la luz.
En este email te voy a decir exactamente cuánta gente necesito tener en mi lista para poder hacer 6 cifras al año con mi negocio.
Pero para que ese dato tenga un cierto valor para ti mucho más allá del numérico, hay algo en lo que quiero que pienses un momento.
¿Alguna vez has sentido que tus problemas de venta se deben a que no tienes una buena lista?
¿Que es la gente la que tiene la culpa de no entender el valor de tu trabajo?
Quizá parezca algo infantil.
Pero he escuchado eso de montones de fundadores y expertos brillantes (y agotados de trabajar demasiado para ver muy poca recompensa).
Y siempre les digo lo mismo:
Tu lista no es el problema – en el 90% de las veces.
La incongruencia entre tus mensajes sí lo es.
Cuando hablas en general, o cuando quieres transmitir una idea pero proyectas la contraria… nadie siente que estés hablando para ellos.
O peor, acabas atrayendo a la gente que no te interesa.
Pero cuando tu comunicación refleja congruencia entre lo que eres, lo que dices y lo que haces, la gente correcta no puede evitar interesarse y acercarse más.
Déjame ponerte un ejemplo rápido.
Es de una persona que está en mi programa Ventas Y Libertad.
No diré su nombre porque no le he pedido permiso.
Además, esto no es ninguna crítica sino una manera de poner en contexto lo que te quiero transmitir.
Ella estuvo mandando una serie de emails a su lista para tratar de abrir conversaciones con potenciales clientes para sus ofertas high ticket.
Pero no estaba recibiendo respuestas, algo no funcionaba.
Le dije que me enviara algunos de los últimos correos que había enviado, para revisarlos.
Y cuando los analicé, detecté al momento dónde estaba el problema.
Bueno, había varios problemas pequeños.
Pero por encima de todos, el principal era la incongruencia y la falta de claridad.
Ella quería atraer a clientes de alto valor y posicionarse a sí misma como una solución de alto valor.
Sin embargo, lo que contaba en los emails resonaba solo con gente sin dinero.
Tampoco había una idea y un porqué claro en los emails.
Esto pasa cientos de veces. Todos los días.
La gente se suele centrar en el copy, las palabras o en resolver el problema equivocado (como que necesitas tener una lista más grande).
Pero vamos a desgranar esto de verdad:
Tienes compradores en tu lista. Ahora mismo.
Pero si tratas a las 500, 1000 o 5000 personas de la misma manera…
¿Cómo pretendes que la gente más dispuesta a comprar se sienta igual de identificada con tu mensaje que la gente que jamás ha gastado un euro en mejorar su vida o su negocio?
Los compradores y los no compradores solo tienen una cosa en común:
Son seres humanos.
Pero por dentro son personas muy diferentes.
Tienen patrones de comportamiento, creencias y pensamientos muy alejados entre sí.
¿Cómo puedes entonces descartar a la gente que no aporta nada a tu negocio de la que merece la pena?
Esta es la clave de todo, y se resume en una palabra:
SEGMENTACIÓN.
Y no, no se trata de un “truco de marketing avanzado” o una automatización.
Es una herramienta para generar confianza, que convierte cualquier lista (por pequeña que sea) en un activo premium.
No necesitas añadir personas, necesitas encontrar personas.
Te he contado todo esto porque ahora seguramente entenderás mejor lo que te dije al principio del email sobre los datos, los números y mi negocio.
Y sobre eso, ahora mismo tengo unas 4300 personas en mi lista.
Lo máximo que he tenido son unas 5600.
La gente va entrando y va saliendo. Los más afines con mi posicionamiento, se quedan.
4300 personas me bastan para hacer 6 cifras.
Sí, mi lista es pequeña. Aunque no es algo impresionante. He visto listas con menos de 1000 personas hacer 5 cifras al mes.
Todo por dos cosas: claridad y segmentación.
Entonces, escucha:
¿Qué pasaría si esta semana dejases de vomitar contenido… y empezases a seleccionar tu mensaje para las personas que ya están interesadas?
Porque están ahí.
Y solo están esperando una señal real para decir “sí”.
Mañana te mostraré qué es realmente la segmentación, y por qué no tiene nada que ver con la tecnología, sino con la confianza.
*****
(Martes): segmentar no es dividir, es encontrar
¿Alguna vez has sentido que tu lista debería generar más ingresos de los que genera?
¿Como si estuvieras enviando buenos correos, contenido valioso, ofertas decentes… pero la respuesta es plana, como si no te vieran?
Pues déjame decirte algo:
No es tu oferta.
No es tu escritura.
Es tu segmentación.
La mayoría de la gente piensa que la segmentación es una “cuestión técnica”.
Como etiquetar a las personas por tema.
O algo que se hace cuando tienes una lista con 50k personas.
Error.
La verdadera segmentación no es tecnología.
Es confianza. Respeto. Sentimientos.
Es como decir: “Te comprendo. Sé por lo que estás pasando. Y he hecho esto para ti”.
Por eso mi lista de menos de 5000 personas genera cómodamente seis cifras al año.
No porque sea “mejor que”, o porque sea más “persuasivo”…
Sino porque cada mensaje está dirigido a un momento específico que alguien está viviendo.
Hoy te mostraré cómo hacerlo.
Sin herramientas. Sin necesidad de una lista enorme.
Simplemente entendiendo cómo se sienten las personas y encontrándolas allí.
Mi objetivo es que a partir de hoy empieces a ver las cosas diferente.
Cuando tratas a todo el mundo en tu lista igual, esto es lo que pasa:
La gente que está preparada para un siguiente paso… desconectan
Los que están curiosos… se quedan confusos
Y aquellos que nunca encajaron con tu cliente ideal… siguen leyendo tu contenido gratis pero nunca compran
No porque tu producto no valga. No porque seas malo en marketing.
Simplemente porque tu mensaje no está llegando al lector donde realmente se encuentra.
¿Pero cuando segmentas bien?
Tus correos parecen conversaciones privadas, no promociones.
Tu lector piensa: «No me están vendiendo… me están ayudando».
Así que vamos a arreglar eso.
En realidad hay 3 tipos de segmentación que nos permiten conectar con las personas de una manera más profunda, real y significativa.
Estos son:
#1 – Segmentación según preparación o creencias
Aquí es donde alguien te indica dónde se encuentra en función de su comportamiento.
Aquí tienes dos ejemplos:
1) Una persona hace clic en una página de «Trabaja conmigo» o una página de «Oferta premium».
Segmento: “Preparado para más”.
Qué decir: Enmarca los emails en torno a resultados profundos, cambios a largo plazo y cambios de identidad. Invita a una oferta directa o una aplicación para trabajar más cerca de ti.
2) Persona hace clic en «Cómo subir tus precios» o ha abierto emails sobre el agotamiento a la hora de escalar
Segmento: “Agotado de vender barato, ganar poco”.
Qué decir: Habla de la frustración que supone el esfuerzo sin recompensa. Presenta los precios altos como un alivio, no como una ambición.
#2 – Segmentación según gasto
Otra segmentación realmente útil es ver qué cantidades han invertido distintos grupos de tu lista.
No tiene nada que ver la gente que no ha gastado más de 50€ que la gente que ha gastado 5000€, 10000€ o más.
Dependiendo de lo que quieras vender, a veces es mejor mostrárselo solo a la gente que sabes que por capacidad económica y por compromiso contigo ─ambas cosas reflejadas en su gasto─ se lo pueden permitir y van a ver el valor en esa oferta inmediatamente.
Y lo mismo al revés.
La gente que ha gastado poco necesita otro tipo de estímulos y soluciones.
#3 – Segmentación según tensión interna
Esta es mi preferida.
En lugar de rastrear el comportamiento… se basa en lo que siente la gente pero no puede o se atreve a decir.
Aquí tienes dos ejemplos:
1) Tensión: “Si subo los precios, perderé la confianza de mi lista”
Para atraerlos, pregunta: «¿Qué te impide cobrar lo que realmente vale tu oferta?»
Te responderán cosas como: «La gente podría darse de baja» o «No estoy seguro de poder cumplir con ese nivel».
Segmentos: Miedo a perder la confianza, miedo a no ser suficientemente bueno.
Qué decir: Escribe emails que reformulen suavemente estas creencias y muestren pruebas de que no es lo que ellos piensan.
2) “Quiero hablar con fluidez inglés… pero me da miedo parecer estúpido”.
Para atraerlos, pregunta: «¿Qué es lo más difícil para ti a la hora de hablar inglés en voz alta?»
Recibirás respuestas super emocionales como: «Me quedo bloqueado cuando alguien me hace una pregunta»… «Me aterroriza cometer errores delante de hablantes nativos»… «Sé las palabras, pero siento que sueno como un robot».
Segmentos: Miedo al juicio, parálisis por exceso de gramática.
Qué decir: comparte la historia de un estudiante que cometió muchos errores pero aun así logró construir un vínculo con otra persona…
O reformula los errores como un paso necesario hacia la fluidez…
O explica cómo es más importante entender los fundamentos para comunicarte con palabras básicas en vez de memorizar vocabulario.
Con estos tres métodos puedes encontrar segmentos prácticamente ilimitados en tu lista.
Ahora sabes qué tensión disolver en cada email para hacer que la gente se sienta escuchada, comprendida y respetada por ti.
Y mañana…
Te mostraré cómo segmentar utilizando solo una creencia y una única pregunta.
Sin herramientas. Solo claridad.
Porque tu lista no necesita más contenido.
Necesita sentirse vista.
(Miércoles): ¿Lista pequeña? Así es como vendo productos high ticket
Como estamos viendo esta semana, no necesitas 10000 personas en tu lista para vender ofertas premium.
Ni tampoco para encontrar nuevas oportunidades de venta y posicionamiento.
Lo que necesitas es claridad: saber quién está realmente preparado, quién siente curiosidad y quién se resiste en silencio.
En el email de ayer vimos que esa claridad proviene de la segmentación.
Pero no de la segmentación complicada y automatizada que clasifica a la gente “por colores”.
Me refiero al tipo de segmentación que se siente humana.
Porque una vez que sabes lo que alguien CREE sobre su problema…
Sabes exactamente qué decir para que avance con confianza, sin presionarlo.
Y eso es lo que te voy a enseñar a hacer hoy.
Cómo encontrar los segmentos de personas que de verdad te interesan para descubrir qué es lo que detiene a cada una de comprar, y cómo mostrar tu solución como un siguiente paso super valioso que sienten que necesitan.
Es te es el proceso exacto de 3 pasos que uso (también con mis socios) para convertir listas zombis en segmentos de alta conversión:
Paso 1: Envía un email de interrupción de patrón basado en creencias
Primero tienes que elegir un miedo, un deseo o una tensión interna que sientan tus compradores ideales.
(Ejemplos: “Quiero cobrar más pero no quiero perder la confianza”… “Ojalá hablara inglés fluido pero me congelo al hablar en alto”… o “Quiero ponerme en forma pero odio cómo me siento en los gimnasios”).
Después, escribe un email en el que nombres esa tensión y les hagas una pregunta sencilla al final:
–¿Cuál es la verdadera razón por la que aún no has lanzado una oferta premium?
-¿Cuál es la parte más difícil para ti cuando se trata de hablar inglés en alto?
-¿Qué es lo que más te ha impedido comenzar (o retomar) tu camino hacia el buen estado físico?
(¿Quieres saber cómo escribir exactamente este email? Más abajo te explico cómo).
Paso 2: Dales 2-3 opciones de respuesta emocionales
Aquí quieres descubrir cuál es la realidad que más se asemeja a la suya.
Este feedback es fundamental para saber exactamente lo que más le importa a ese segmento de tu audiencia.
Puedes hacerlo con una encuesta, aunque tienes una opción aún más fácil:
Usa enlaces o botones dentro del email.
Haz que cada opción refleje una creencia u objeción interna.
Por ejemplo, para el aprendizaje de inglés podrías poner estas tres opciones:
“Sé qué decir, pero me quedo en blanco cuando llega el momento de hablar”
“Me da miedo cometer errores delante de los demás”
“No tengo tiempo para ser constante con mi aprendizaje”
Para el ejemplo de ponerse en forma podrías decir:
“Me siento abrumado por lo mucho que me he dejado y no sé por dónde empezar”
“No me siento cómodo yendo al gimnasio”
“Empiezo con fuerza, luego pierdo el rumbo”
En fin, captas la idea.
Cuando la persona haga clic en la opción que sea, simplemente le puedes redirigir a una página estándar que le diga “Gracias por tu feedback” o algo así.
Y si quieres ir un poco más profundo…
Puedes vincular cada opción de respuesta a una etiqueta en tu herramienta de email, o a un CRM.
Así no solo identificas a las personas, sino qué realidad están viviendo en este momento.
Otra opción incluso más sencilla (es la que yo uso) es, en lugar de poner enlaces o botones, pedir a la persona que responda al email con la opción que más le represente.
Paso 3: Haz seguimientos con correos personalizados para cada grupo
Ahora lo que tienes que hacer es retomar la conversación con ellos conectando en el punto en el que te dijeron que están.
Así será mucho más fácil saber qué paso o solución específica necesitas mostrarles luego.
No lo compliques de más.
Solo envía 1–2 correos por grupo que:
* Reflejen su creencia específica
* La replanteen o la suavicen
* Ofrezcan un siguiente paso claro (historia, invitación, idea)
Vamos a ver con los nichos de antes.
Nicho: Ventas
Segmento: “Miedo al precio”…
Cuenta una historia o testimonio sobre alguien que vendió un producto premium con una lista pequeña.
Nicho: Aprender inglés
Segmento: “Me congelo cuando tengo que hablar inglés”…
Cuenta una historia sobre alguien que practicaba conversaciones cortas y desordenadas cada día y ganó confianza más rápido que pasando meses estudiando gramática… O dales un pequeño truco, consejo o ejercicio para saber continuar una conversación.
Nicho: Fitness
Segmento: “No me siento cómodo en el gimnasio”…
Ofrece una rutina de ejercicios (o un producto/servicio) para principiantes en casa… o cuenta la historia de alguien que se puso en forma sin pisar un gimnasio.
Este es el proceso exacto que uso siempre para encontrar los compradores high ticket reales en cualquier lista, o compradores en general.
Aquellos desesperados por solucionar un problema…
Y dispuestos a pagar por ello.
Puedes dar el paso 1 hoy mismo: enviar ese email a tu lista y ver tus primeras respuestas apareciendo en tu bandeja de entrada.
Si no sabes cómo escribirlo y te gustaría tener una plantilla super simple y probada para hacerlo:
Te la daré gratis si respondes a este email diciéndome qué vendes a tu lista y cuántos leads tienes.
Y bueno, puede que te surjan algunas dudas en tu cabeza al hacer esto, como…
“¿Y si nadie hace clic o responde?”
“¿Qué pasa si hay segmentos muy parecidos?”
“¿La gente no lo sentirá raro?”
Mañana responderé a estas dudas, junto a cómo guiar a cada segmento con cuidado y acercarlos a un “sí” sin presión.
(Jueves): ¿Qué hacer si nadie responde?
Hoy vamos a tratar la resistencia que aparece justo después de darle a “enviar”.
Porque es ahí cuando se cuelan las dudas…
“¿Y si nadie hace clic?”
“¿Y si los segmentos son demasiado parecidos?”
“¿A la gente no le sonará robótico o raro?”
“¿Cómo mando los emails de seguimiento?”
Todo esto es completamente normal.
Así que te voy a guiar con la respuesta a cada una de estas dudas, porque el problema real no es la segmentación.
Es lo que creemos que debería ser.
“¿Y si nadie hace clic o responde?”
No pasa absolutamente nada. Es tan positivo como si hubieras recibido 50 respuestas.
¿Por qué? Porque la “no segmentación” también es segmentación.
Cuando nadie responde (asumiendo que el email esté bien escrito y enfocado), simplemente quiere decir que esa creencia o tensión que abordaste, no ha resonado.
La gente todavía no está sintiendo eso ─o no está preocupada por ello…
O simplemente se encuentra en una etapa diferente de su viaje.
Si no obtienes clics o respuestas, no significa que tu lista no sea buena o que te haga falta más gente. Simplemente descartaste una vía muerta y ahora puedes probar otra tensión o creencia diferente.
El silencio es un dato igual de valioso.
“¿Y si los segmentos son muy parecidos?”
Si hay dos segmentos que suenan y se sienten prácticamente iguales, englóbalos en uno.
Pero en realidad, la mayoría de las veces no hay dos segmentos iguales.
Me explico.
Imagina que una persona no lanza una oferta high ticket porque teme que nadie compre.
Otra no lo hace porque teme no poder cumplir con el nivel que implica el precio.
A priori parece que el segmento es el mismo: Miedo a vender una oferta de alto precio.
Pero aunque es la misma acción, la historia que vive cada persona es distinta.
Ese matiz emocional es crucial.
Porque si hablas al miedo equivocado, hasta la persona correcta se sentirá ignorada.
Así que los segmentos más bien deberían ser del tipo: “Gente que no vende high ticket porque cree que no sabe lo suficiente”… o “Gente que no vende high ticket porque cree que no hay personas en su lista dispuestas a gastar ese dinero”.
Y funciona exactamente igual con cualquier mercado.
“¿A la gente no le parecerá esto robótico?”
Solo si lo planteas como un test o lo comunicas de forma fría y robótica, mirando solo por tu propio interés.
Si lo preguntas como una persona la gente no se sentirá segmentada ni que estás usando un “truco de marketing”.
Al contrario, se sentirá comprendida.
Solemos juzgar lo que haría nuestra audiencia en base a nuestras propias creencias y prejuicios.
Y eso es lo más peligroso que podemos hacer.
Primero, porque te aseguro que nuestra percepción de la realidad es eso… solo nuestra.
Y segundo, porque nosotros solemos verlo a través de la lente de alguien que está constantemente leyendo, estudiando y observando a otros vender.
Nuestra cabeza está saturada.
Pero la mayoría de nuestro público no lo está.
Grábate a fuego esto: No cargues a tu lista con tus propios juicios.
“¿Tengo que escribir 5 emails diferentes cada día?”
Es normal tener esta duda.
Si de repente descubrimos 8 segmentos nuevos en nuestra lista y ayer te dije cómo hacer seguimiento a cada uno… ¿cómo se hace?
No hay que escribir varios emails al día.
No necesitas automatizaciones ni secuencias.
Deberías dirigirte solo a un segmento específico cada vez, con cada email, cada día.
Hoy abordas una creencia. Mañana otra. Y así.
No se trata de hablar a todos a la vez, sino de hablar con claridad a la persona adecuada hoy.
Eso es lo bueno de poder enviar un email al día a tu audiencia.
Siempre tienes nuevas oportunidades de ser relevante para alguien o descubrir qué le quita el sueño a la gente.
Y aquí es donde la cosa se pone interesante…
¿Qué pasa con las personas que SÍ responden?
Las que hacen clic. Las que contestan.
¿Cómo gestionar esas respuestas para guiarlas hacia un “sí” sin presionar nunca?
De eso hablaremos mañana para cerrar la serie de esta semana.
(Viernes): respondieron… ¿Y ahora qué?
Bueno, hoy toca cerrar el círculo de esta semana.
(Un poco tarde hoy honestamente porque tuve ciertas complicaciones… pero no pasa nada, aquí estamos).
Hasta ahora ya hemos cubierto toda la parte difícil:
-Has visto cómo identificar las creencias y tensiones internas que mantienen a tu público estancado
-Las has convertido en emails de segmentación ultra específicos que hace que las personas adecuadas se sientan escuchadas
-Lo has enviado… y ahora algunas personas han respondido o hecho clic
Te han dicho qué les impide decir que sí, seguir avanzando contigo.
Ahora viene la verdadera pregunta:
«¿Qué hago con esas respuestas?»
En realidad esta es la pregunta más importante.
La mayoría de los negocios desperdician montones de oportunidades de ventas simplemente por no saber cómo gestionar correctamente las conversaciones con sus potenciales clientes.
O por creer que la conversación tiene que ser simplemente un “¿Agendamos una llamada y te cuento?”
En mi experiencia, todo lo que hayas hecho hasta este punto no sirve absolutamente de nada si no sabes cómo guiar a un cliente potencial a través de su propio caos mental…
Le ayudas a encontrar su verdadero problema central que le mantiene estancado…
Y consigues que te diga claramente cuál es el mayor deseo que tiene ahora mismo.
Sin lo anterior, ninguna oferta que plantees estará sembrada en terreno firme.
Lo más probable es que la presentes demasiado pronto, o sin el contexto necesario, o proyectando una intención de venta desde el principio que rompe cualquier posible vínculo de confianza que hubieras empezado a construir antes.
Así que te voy a dar los pasos concretos que debes seguir para hacerlo bien.
Paso 1: Trata cada respuesta como una señal de confianza
Un clic o una respuesta no es solo una métrica. Es alguien susurrando:
«Ese soy yo. Eso es lo que me preocupa».
No están pidiendo que les vendan nada. Están pidiendo que le veas les apoyes.
Tu trabajo ahora no es vender.
Es liderar.
Paso 2: Escribe un correo basado en una creencia al día
No todo el mundo responderá ante los mismos estímulos. Incluso si pertenecen a un mismo segmento.
Hay personas que necesitan más impactos que otras.
Pero no tienes que meterlas en ninguna automatización ni secuencia de emails.
Solo tienes que asegurarte de hablar con un conjunto concreto de personas en cada email.
Cuanto mayor sea la frecuencia, mejor.
Yo siempre recomiendo que sea una vez al día.
Porque no todo el mundo lee todos tus emails. No todos los que te leen se encuentran en el momento adecuado para prestar más atención.
Y no todos los que prestan atención están en el momento adecuado para hablar contigo.
Por eso, los emails deben ir ayudando a derribar, suavizar o moldear creencias y miedos, hasta que la persona se encuentre preparada.
Como ya vimos, envía contenidos, ideas e historias que sean relevantes para cada segmento en específico, que ayude a esas personas a ver dónde está el siguiente paso para ellas.
Cada mensaje va reduciendo la resistencia, hasta que la creencia es más fuerte que el miedo.
Paso 3: Convierte las conversaciones en conversiones
Cuando alguien responde, pregúntale dónde se ha atascado.
Eso es lo primero. Reflexiona sobre lo que te dice. Ahonda más. Haz preguntas abiertas, dejándole a la persona todo el espacio y la libertad para que te dé los detalles y se exprese.
Luego ofrece el siguiente paso, si es el adecuado.
Comprueba si está alineado con lo que la persona quiere conseguir.
Si todo esto encaja, la venta no necesita presión. Surge sola, de forma natural.
Porque no hay que convencer, solo hay que ofrecer claridad.
Piensa esto:
¿Y si dejaras de perseguir a los clientes?
¿Y si las ventas se sintieran como el resultado natural de una conexión honesta, donde no necesitas “persuadir” ni pensar en técnicas?
Eso es lo que se hace posible cuando construyes tu sistema en torno a creencias, no a trucos.
Todo lo que hemos visto esta semana es lo que lo hace posible.
No solo me refiero a cerrar algunas ventas aquí y allá.
Me refiero incluso a cerrar tratos de 5 y 6 cifras. Sin tener una sola videollamada. Sin enviar presupuestos.
Solo teniendo una conversación sencilla con alguien por email o chat.
Espero que esta serie de emails te haya hecho pensar y te aporte algo nuevo.
Y déjame decirte que si estás listo para profundizar más en este tema…
Si quieres un método real, paso a paso, para convertir estas respuestas en ingresos constantes y de calidad (sin tener que concertar ni una sola llamada)…
Eso es exactamente lo que enseño en mi formación “Ventas High Ticket Sin Llamadas”.
Ahí es donde desgloso todo el método y la estrategia completa que te he contado esta semana:
Cómo interpretar los patrones de respuesta
Cómo saber cuándo alguien realmente está interesado en comprar o no
Qué decir exactamente y paso a paso desde el “Hola” inicial hasta el cierre de la venta
Cómo afrontar y reaccionar a cada posible respuesta u objeción del cliente potencial
El tipo de información que debes recabar para saber si hay una oportunidad real, posicionar tu oferta y guiar a la venta sin presión
Y mucho más
Todo lo haces a través del email, whatsapp o cualquier otro chat.
Nada de llamadas, insisto.
Si ese es tu objetivo, realmente te recomiendo que profundices en la formación y la pongas en práctica.
Te sorprenderás de lo que puedes conseguir con unas pocas conversaciones.
En caso de que quieras saber más, aquí te dejo el enlace:
Vender High Ticket Sin Llamadas
Iván Orange.
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